Mostrando entradas con la etiqueta universal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta universal. Mostrar todas las entradas

domingo, 7 de mayo de 2017

Dos poemas, dos heterónimos



Todas las cartas de amor son
ridículas.
No serían cartas de amor si no fuesen
ridículas.

También escribí en mis tiempos cartas de amor,
como las demás,
ridículas.

Las cartas de amor, si hay amor,
tienen que ser
ridículas.

Pero, al final
sólo las criaturas que nunca han escrito
cartas de amor
son las que son
ridículas.

Quién volviera al tiempo en que escribía
sin darme cuenta
cartas de amor
ridículas.

La verdad es que hoy
mis recuerdos
de aquellas cartas de amor
son los que son
ridículos.

(Todas las palabras esdrújulas,
como los sentimientos esdrújulos,
son naturalmente
ridículos).

Álvaro de Campos  (para oírlo y leerlo en portugués clica aquí)


El poeta es un fingidor.
Finge tan completamente
que hasta finge que es dolor
el dolor que en verdad siente,

Y, en el dolor que han leído,
a leer sus lectores vienen,
no los dos que él ha tenido,
sino sólo el que no tienen.

Y así en la vida se mete,
distrayendo a la razón,
y gira , el tren de juguete
que se llama corazón.


Fernando Pessoa (para leerlo y oírlo en portugués clica aquí)

Fernando Pessoa y la confederación de las almas

Fernando Pessoa es el poeta de los heterónimos, esos otros autores que formaban parte de él mismo, cada uno con su personalidad, su biografía y sus propias creaciones. Alberto Caeiro, Ricardo Reis, Bernardo Soares, Álvaro de Campos... 

Vamos a leer algunos de sus poemas y conocerlo mejor. Abajo tenéis un vídeo de la Televisión portuguesa sobre su biografía y este enlace que os llevará a un especial sobre su vida y poética en la revista Amberes.

Os recomiendo la novela de Antonio Tabucchi Sostiene Pereira, en la que el protagonista nos habla de una teoría curiosa sobre la personalidad: 

Quisiera hacerle una pregunta, dijo el doctor Cardoso, ¿conoce usted los médecinsphilosophes? No, admitió Pereira, no los conozco, ¿quiénes son? Los más importantes son Théodule Ribot y Pierre Janet, dijo el doctor Cardoso, fueron sus obras lo que estudié en París, son médicos y psicólogos, pero también filósofos, propugnan una teoría que me parece interesante, la de la confederación de las almas. Explíqueme esa teoría, dijo Pereira. Pues bien, dijo el doctor Cardoso, creer que somos «uno» que tiene existencia por sí mismo, desligado de la inconmensurable pluralidad de los propios yoes, representa una ilusión, por lo demás ingenua, de la tradición cristiana de un alma única; el doctor Ribot y el doctor Janet ven la personalidad como una confederación de varias almas, porque nosotros tenemos varias almas dentro de nosotros, ¿comprende?, una confederación que se pone bajo el control de un yo hegemónico. El doctor Cardoso hizo una breve pausa y después continuó. Lo que llamamos la norma, o nuestro ser, o la normalidad, es sólo un resultado, no una premisa, y depende del control de un yo hegemónico que se ha impuesto en la confederación de nuestras almas; en el caso de que surja otro yo, más fuerte y más potente, este yo destrona al yo hegemónico y ocupa su lugar, pasando a dirigir la cohorte de las almas, mejor dicho, la confederación, y su predominio se mantiene hasta que es destronado a su vez por otro yo hegemónico, sea por un ataque directo, sea por una paciente erosión. Tal vez, concluyó el doctor Cardoso, tras una paciente erosión haya un yo hegemónico que esté ocupando el liderazgo de la confederación de sus almas, señor Pereira, y usted no puede hacer nada, tan sólo puede, eventualmente, apoyarlo.



jueves, 4 de mayo de 2017

El extranjero, Albert Camus




Hoy ha muerto mamá. O quizá ayer. No lo sé. Recibí un telegrama del asilo: «Falleció su madre. Entierro mañana. Sentidas condolencias.» Pero no quiere decir nada. Quizá haya sido ayer”.






L’Étranger, El extranjero o El extraño, es la primera novela de Albert Camus. Su protagonista, Mersault, es un individuo que no se reconoce dentro de la sociedad y que entiende la existencia como un absurdo continuado. 

Mersault acepta los hechos de su vida monóntona, con indiferencia y sin emociones. Cuando su jefe le propone viajar a París para encargarse de una nueva sucursal, contesta que “no se cambia nunca de vida, en cualquier caso todas las vidas valen lo mismo”. Incluso cuando Marie, la mujer que claramente desea, le propone matrimonio, él le responde que le da igual. No llora la muerte de la madre e, inexplicablemente, se convierte en un asesino sin causa aparente. No se arrepiente ante quien le juzga y lo único que es capaz de sentir es aburrimiento. Ha sido arrojado a un mundo que le es indiferente y en el que sus opiniones no valen nada. 

Mersault es un hombre-autómata que actúa y responde llevado por la inercia de la cotidianidad y de su escepticismo ante las grandes preguntas del ser humano: su destino, dios, la existencia... porque las considera inabordables.

Meursault, es un ser humano sin esperanza, apático, que afronta con pasividad lo que le sucede y que nos plantea el conflicto que recorrerá la mayor parte de la obra de Albert Camus: cómo ser individuos únicos, libres e indomables, y que ello no reste ni un ápice el compromiso con el otro, tan igual y tan diferente a uno mismo.

Para su lectura en pdf podéis pinchar aquí. Si queréis ver la adaptación cinematográfica de Lucino Visconti, os dejo con youtube.


domingo, 1 de enero de 2017

El teatro de Shakespeare, (II)

En estos dos vídeos vais a encontrar respuestas sobre la obra de Shakespeare y la polémica sobre su autoría: las teorías stratfordiana y oxoniense. Los ponentes son profesores de la UNED y la UNIR, así que se precisará de toda vuestra atención para seguirlos. En todo caso, a vuestra disposición para ayudaros a resolver las más que posibles dudas.




El teatro de Shakespeare, I

Estos vídeos os pueden ayudar a comprender mejor la época y el espacio del teatro isabelino. Echadle un vistazo y si tenéis dudas dejad vuestros comentarios, contestación asegurada :)



Ahora uno en inglés, aplicad los subtítulos pinchando en notas.


lunes, 19 de diciembre de 2016

Podridos en Elsinor, Hamlet


Comenzamos la lectura de Hamlet, que deberíamos ver representada en el Barbican Centre de Londres. Nos conformaremos con poner en marcha la imaginación y el coloquio bloguero. Como de costumbre aquí podemos dejar dudas, inquietudes, propuestas... un canal de comunicación, más o menos rápido, en el que nos damos cita. Prometo diligencia, pero recordad que estaremos preparando nuestros cuerpos para ser el mejor alimento de gusanos posible (así nos vamos habituando a la obra). Cuidado con familiares taimados, copas de cava envenenadas, fiestas y petardazos, en cualquier rincón salta la sorpresa.

jueves, 1 de diciembre de 2016

Un poema de Rymond Carver

Mi muerte

Si tengo suerte, voy a estar conectado de todos los modos posibles
en una cama de hospital. Tubos metiéndose
en mi nariz. ¡Pero traten de no asustarse por mí, amigos!
Les digo ya mismo que esto está bien.
Es poco lo que pido en el final. 
Alguien, espero, va a haber llamado a todos
para decirles, “¡Vengan rápido, no está respondiendo!”
Y van a venir. Y va a haber tiempo para mí
para que me despida de cada uno de los que amo.
Si tengo suerte, van a acercarse un paso más
y voy a poder verlos una última vez
y llevarme ese recuerdo conmigo.
Seguro, quizá posen sus ojos sobre mí y quieran irse corriendo
y aullar. Pero, en cambio, como me quieren,
van a levantar mi mano y decir “Coraje”
o “Va a estar todo bien”.
Y tienen razón. Está todo bien.
Todo perfecto. ¡Si tan sólo supieran cuán contento me pusieron!
Sólo espero seguir con esta suerte, y hacerles
alguna seña de reconocimiento.
Abrir y cerrar los ojos como diciendo:
“Sí, los escucho. Los entiendo”.
Podría incluso arreglármelas para decirles:
“Yo también los quiero. Sean felices”.
¡Ojalá! Pero no quiero pedir demasiado.
Si no tengo suerte, como me merezco, bueno,
simplemente me desplomaré, así no más, sin chances
de despedirme o de apretar la mano de nadie.
O de decir cuánto me preocupé por ustedes y disfruté
de su compañía todos estos años. En cualquier caso,
traten de no llorar por mí mucho tiempo. Quiero que sepan
que fui feliz mientras estuve acá.
Y recuerden que les dije esto hace un tiempo – en abril de 1984.
Pero estén alegres por mí si puedo morir en presencia
de amigos y familiares. Si esto sucede, créanme,
salí bien de ésta. Esta vez, no perdí.

Un poema de W. H. Auden

El que más ama

Mirando las estrellas, sé bien 
que si fuera por ellas me puedo ir al infierno,
pero en la tierra la indiferencia es lo que menos
tenemos que temer de los hombres o las bestias. 

¿Cómo nos sentiríamos si las estrellas ardieran
con una pasión que no pudiéramos corresponder?
Si el afecto no puede ser igual,
entonces que sea yo quien más ame.

Por más admirador que crea ser
de las estrellas a las que les importa un comino esto,
no puedo decir, ahora que las veo, 
que haya extrañado terriblemente una en todo el día.

Si todas las estrellas desaparecieran o murieran
yo debería aprender a mirar un cielo vacío
y a sentir sublime su oscuridad total
por más que me lleve un tiempito.


Versión de Tom Maver, Collected poems, Vintage International, New York, 1991.

lunes, 28 de noviembre de 2016

El Decamerón: aspectos formales y estilísiticos



ASPECTOS FORMALES Y ESTILÍSTICOS

La compleja técnica narrativa del Decamerón se caracteriza por la interacción de tres planos narrativos diferentes:
• El del autor, especialmente en el Proemio y también las distintas introducciones y conclusiones: en este plano, Boccaccio habla de sí mismo, dirigiéndose a las lectoras
• El de los jóvenes: su encuentro, sus decisiones, sus aventuras… Se trata de un marco bien definido: personajes, escenario, tiempo histórico.
• El de los propios cuentos, cada uno de ellos con sus características propias.

Los dos primeros planos son narrados por el narrador principal, pero desde funciones diferentes.
• En el primer plano, el narrador en primera persona se identifica plenamente con el autor, y no tiene función narrativa, sino expositiva o argumentativa: Boccaccio no “narra”, sino que reflexiona y expresa su ideología, su visión del mundo y del valor de la propia literatura.
• En el segundo sí actúa como narrador: se trata de una voz en tercera persona omnisciente.

En el tercer plano, los cuentos, identificamos a cada narrador por la introducción, es decir, sabemos cuál de los personajes está contando el cuento. Sin embargo, en sentido estricto, este narrador no interviene como tal sino que adopta el papel de tercera persona omnisciente. En este tercer plano los jóvenes que escuchan los relatos cumplen la función de narratarios.

En cuanto a la técnica narrativa, los cuentos siguen el modelo tradicional: linealidad, omnisciencia y desarrollo clásico en planteamiento. Nudo y desenlace. La propia historia de los jóvenes sigue también este mismo modelo. La aportación de Boccaccio – que no innovación: este sistema ya se emplea en Las mil y una noches-, es utilizar una de las narraciones como marco narrativo de la segunda, con el fin de dar cohesión al conjunto.

En lo que se refiere al tratamiento del tiempo y los marcos escénicos, contrasta la definición, unidad y concentración de la historia de los jóvenes con la variedad de espacios, escenarios y tratamientos de los cuentos. Lo mismo ocurre con los personajes. El realismo del Decamerón alcanza a los personajes y los ambientes, además de, como ya se ha visto, al lenguaje popular. Por las páginas del libro pululan frailes, mendigos, jóvenes y viejos, mujeres de dudosa moral y toda suerte de individuos característicos de la sociedad del momento.

La principal característica estilística del Decamerón es el contraste:
• Por una parte, se observa un estilo más retórico, con periodos elegantes, oraciones amplias y a veces complicadas, lenguaje propio de la prosa cortés con resonancias latinas. Este estilo es propio del marco narrativo –la historia de los jóvenes- o el Proemio.
• Por otra, aparece un lenguaje más crudo y realista, en la descripción de la peste o en los cuentos.

jueves, 8 de octubre de 2015

Literatura Universal: Edipo Rey


Hola, ya empezamos la lectura de la tragedia griega Edipo rey. Sófocles la escribió hace más de 25 siglos, pero su influencia recorre la literatura occidental. Personajes como Hamlet, Blancanieves, Segismundo... Va a ser una lectura exigente que podéis descargaros en pdf. Id dejando comentarios o dudas en esta entrada del Blog. Yo procuraré contestaros lo más rápido posible aquí o en clase, ánimo curiosos lectores :)

Vídeo sobre el mito de Edipo